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Yo quiero.

Uno se encuentra pidiéndole a la vida y a las rutinas la mecánica que lo ayude a ser feliz. Uno espera del tiempo respuestas, señales.

Uno se pasa la vida exigiéndole a los credos, pidiéndole a los Dioses.

Nos pasamos las horas, los días, los meses y los años justificando lo que no hacemos debajo de nomenclaturas como Absurdo, mala suerte, destino, fracaso.

Y uno nunca, o al menos casi nunca arranca la pregunta del paradigma cuestionando Qué espero de mí, qué  quiero lograr?

 

Suele ser curioso este planteo…Puede servirte para darte cuenta en cuantas piedritas en el camino nos detienen y gastamos energías maldiciéndolas en vez de correrlas…

Yo hoy quisiera saber…quisiera respuestas…Pero no se preguntar…

Creer.

Dyer dijo un día, Somos lo que creemos, por eso comprendo que creer es un arma, y un espejo.

Necesito creer para aprehender, puesto que en caso contrario ni la mejor cuántica salvaría un pensamiento.

Creo en la existencia y no porque la vea, ni porque la veo existiera.

 No me otorgo la entidad de creadora, ni pongo por delante mis reflejos humanos frente a la inmanencia natural de las cosas.

Tampo la realidad existe por conceptos. SImplemente ES.

Creo porque no necesito escucharte razonamientos equívocos.

Creo porque creer no deja de ser una tranquila manera de escaparle a las dudas.

Y porque las dudas son una obscuridad que impiden crear.

Creo en forma irracional, quiero en forma irracional,

porque en forma racional sería menos creencia,

No podría defender al extremo algo que racionalmente creo.

Porque todo en algún momento se derrumba.

Excepto lo irracional. Excepto creerte en forma irracional.

Porque sólo así. Lo que creo es verdadero.

Al menos en dentro mío.

Domingo.

Me gustan los domingos…Es mentira que me deprimo, que la rutina, que la depre de las siete de la tarde…Me gustan los domingos. Me encanta levantarme sin deberle nada al reloj. Me gusta incorporarme con la sola finalidad de regresar a la posision horizontal a ver una pelicula en el sillón.

Me gusta más si llueve…Si hay rocío, si está nublado.

me gusta porque es una forma de que el tiempo se mimetice con las sensaciones exactas de cada poro de mi superfie dérmica.

 

Y a vos, que te gusta el domingo?

Dentro mío.

Cierro los ojos, descansan los párpados. EL alma silenciosa se fatiga. Recorre, busca, desemaraña.

Ansío un tiempo en el silencio preciado.

Apago la música, bajo la persianas.

Los pasos lejanos de algún desconocido.

Desato la frase que me persigue hace semanas, meses, años, siglos, milenios.

La extiendo, la miro, la repaso con mis dedos. La alejo, la abrazo de nuevo.

Dos palabras dos signos. La interrogación en su arte más impetuoso.

Una pregunta inconstante que me genera diversas reacciones según lo que soy.

Lo que soy, o lo que desee ser en ese momento.

Un signo que abre y en el centro un agujero infinito de incertidumbres, sonrisas o desesperación.

Un motor que genera energía a veces. Otras un ancla que me hunde sin esperas.

La nuca pesa en una dermis estrellada.

¿A Dónde voy? y las respuestas que prefieras.

Dora San Martín de Morales.

Dora SAn martin de MoralesTengo el honor de presentarles la tapa del libro de mi abuela.

Cariños

Pronto prometo ponerme al dia con los posteos…

 

 

Algo va a aparecer.

Me pareció maravilloso ese mensaje:

 

Imposible no saborearlo.

“Solamente te puedo aconsejar que estés atenta, algo va a aparecer. “

Son las 8pm, ese momento aterrador entre la tarde y la noche, ese, que se hizo tarde para las cosas que tenía que hacer durante el día y uno se permite pensar en la hora del relax.

LAs sensaciones son tranquilas, un sillón, cerrar los ojos, tomar un tecito caliente por el frío y meditar.

Algo va a aparecer… que estés atenta… algo va a aparecer.

Me invade una tibieza hermosa, luces muy tenues, música bellísima que jamás había escuchado…Que se puede esperar? Que cosa seria lo imprescindible para lograr todo lo que deseo…

 

Vivir añorando…Si, esperando, buscando, deseando.

Necesitar econtrar…Si, si, pero…Que cosa?

Solamente te puedo aconsejar que estés atenta, algo va a aparecer

De quien era ese mensaje? sería al azar…? Existe el azar? un desconocido, totalmente un desconocido.

Pero un desconocido con un consejo para mi…

un consejo, para todos. Que secretos guardaría?

La frase no dejaba de rebotar entre mis lados craneales.

Con cada rebote… una respuesta distinta.

Esperar.

Odio esperar.

quien es?

quien soy?

por que me dijo esto?

que sabe de mi?

donde estoy?

ya es hora?

si algo va a aparecer que sea alguien

si ese alguien aparece que sea con algo.

una respuesta.

No la respueta a todo

un indicio

una punta del ovillo y este frio de siempre.

… algo va a aparecer…quieta….tranquila…no avances, no retrocedas, aprender a mirar viendo, a vivir sintiendo…despacio…algo va a aparecer.

Algo que redima estas búsquedas.

 

 

Bueno, sinceramente soy una privilegiada, tuve una infancia feliz, llena de regalos, burbujas, caramelos y sonrisas. Pero justamente hace unos pocos dias, precisamente para el feriado de mayo vinieron mis papás a visitarme y me contaron una pequeña anécdota, ahí va Mostri.

Cuenta mi papà que mi abuelito Pocho pensaba que como era bebé, si me tenían upa, ellos tan gradotes iba a romperme, (eso también pensaba él) así que ya de chiquita tuve que empezar a conquistar corazones.

Lloré como quince días seguidos hasta que mí papá me alzó tembloroso y ahi me calmé. Ya conté esto en otro posteo, después de ahí él, los pañales y yo fuimos compañeros de viajes extensísimos.

Y con mi abuelo pasó algo similar, dicen que donde me sentaran en el carrito yo lo buscaba y lo seguía con la mirada… El me hacía gestos y me cantaba, y estaba empecinado en que mueva las manos al ritmo de que linda manito que tengo yo…La la laalaa asi bien suavecito…Se pasó horas un domingo moviendome su mano y tarareando la musiquita…

NAda…yo solamente lo miraba…COn risitas según acotó mí mamá…

Llegó la noche y ya totalmente abatido al ver que su nietita de meses no movía extremidad alguna se sentó a la mesa, cenaron, charlaron etc. Cuando me fueron a dormir, luego del preciado biberón dicen que tampoco moví manitas, bracitos ni nada, pero que al cerrar los ojos me empecé a tararear en idioma bebe la musiquita de Que linda manito que tengo yo…Lallala

 

Ayuda…

A veces me sucede que me quedo muda.

Perdon, me corrijo, no es que quede sin palabras para decir o para escribir, simplemente es que siento que no tengo nada para soltar al aire.

Vieron cuando necesitan que alguien les diga, Qué te parece tal o cual cosa? Y no “Tema Libre”

Hoy, con mi café como siempre, miro la pantalla, en su defecto la hoja,

Y les hablo a uds.

Tengo una especie de Oráculo miedoso, tímido pero amigable. Y a mí me gustaría que vos, sí vos, que estás leyendo, me respondas…

 

Qué quisieras leer? Qué respuesta necesitás? Que tema querés que nos acribille esta vez?

Alivio.

Entonces es hora, me saqué las gafas, el sombrero,  tiré mi saco sobre la cama, las botas a un costado, la falda, las medias negras, me senté, frente al espejo, saqué los anillos, las cadenas, las cadenas y las cruces internas, me saqué las uñas postizas, me saqué las pestañas de adorno, desprendí la peluca sin peinar, desabroché los aros, demaquille los labios, los ojos, la ropa interior sin push up.

Me desprendí las máscaras. La sonrisa de oficina, la tristeza del andar, la alegría de mi casa, las frustraciones y los sueños.

Hice jirones la piel,  me despoje del alma, quebré mis huesos, congelé los recuerdos.

Y dormí.

Momentos.

Sos resistente a mi, resistente a mi corrosión,  resistente a mis caprichos.

Me encuentro pensando en tus reacciones conocidas. Te encuentro dejándome en claro todas tus franjas, tus “ hasta donde, cuando y hasta el como” …

 y sí es verdad que alguna vez no hice a caso a los límites impuestos, pero esta vez sucumbo. Sucumbo porque quiero.

 

Te reís de mis lágrimas de reptil, lejos están pesadas gotas surcando mejillas, labios, nariz, y hasta mocos, como ves, me desmorono pero…Nada…Sos inmutable. Fuerte, poderoso, inmenso, admirable, admirado. Seguro, gracioso, morbosamente inteligente.

 

Y me mirás callado, dejando que broten mis silencios renegados, y los dientes apretados al temperamento que lucha por rasgarse. Un par de horas así calmadita. De reojo seguís sonriendo.

 

Hasta que digo algo fulminante y  accedes a mis laberintos…

Con el abrazo cálido en el que te guardas siempre los perdones que no pedís, pero los traes todos juntos en el momento exacto que me estoy cayendo.

 

Y ahí estás, con tu mueca, que sigue jocosa las gotas de cocodrilo que secas con tus dedos.

Extendés tu mano. Entonces me olvido de que no me pasaste a buscar ese día, o no me acompañaste esa noche a tal otro lado…Así que acepto la calidez de tus ojos, y en la baldosa cerca de la tuya me siento protegida. Invencible. Me olvido las preguntas un ratito.

Y nos contamos alguna anécdota que nos divierta…O nos describís con las mañas acentuadas por el tiempo.

 

Lo demás se hace más fácil.

 

 

 

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